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El HUNSC ha tratado a medio millar de pacientes con hiperhidrosis en los últimos cinco años

La Unidad Multidisciplinaria de Hiperhidrosis del Hospital Universitario Ntra. Sra. de Candelaria (HUNSC), dependiente de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, ha tratado alrededor de 500 pacientes con hiperhidrosis, un trastorno neurológico que provoca sudoración excesiva.

En 2005 se puso en marcha la Unidad Multidisciplinaria de Hiperhidrosis en el HUNSC gracias a la colaboración de los servicios de Dermatología, Cirugía Torácica, y Rehabilitación, con la finalidad de atender de forma integral y adecuadamente a los pacientes que presentan esta patología que llega a afectar a un 2% de la población.

La hiperhidrosis se suele presentar en las palmas de pies y manos, así como en las axilas, y si bien suele iniciarse en la infancia, también se puede manifestar en la vida adulta. Casi la mitad de los pacientes tienen antecedentes familiares de casos similares pero son muy pocas las personas que deciden acudir al especialista para tratar este trastorno que afecta de forma seria a su actividad diaria y a su vida social, en buena medida porque lo padecen desde pequeños y porque, además, parte de los profesionales sanitarios lo consideraban hasta no hace mucho tiempo, un problema menor sin tratamientos efectivos.
Esta transpiración más excesiva de lo normal supone no sólo multitud de molestias a la hora de desempeñar actividades cotidianas, sino que además se convierte en una fuente de ansiedad desde el punto de vista social para la persona que lo padece, ya que su manifestación es muy llamativa.

Para la Dra. Laura Feliciano, especialista del servicio de Dermatología del Hospital Universitario Ntra. Sra. de Candelaria, “las personas que la padecen ven tremendamente afectada su calidad de vida: el hecho de tener, por ejemplo, las manos permanentemente húmedas, además de la incomodidad que produce en sí mismo, interfiere con multitud de tareas de la vida cotidiana: mojan el papel al escribir, se les resbalan los objetos de cristal y pueden sufrir pequeñas descargas con los aparatos eléctricos”. Además, explica que, “el hecho de saludar a alguien dándole la mano o tener que hablar en público con un gran cerco de sudor dibujado en la camisa llega a provocar provoca incomodidad e inseguridad personal”.

Tratamientos contra la hiperhidrosis para mejorar la calidad de vida
Aunque en la actualidad no puede hablarse de cura definitiva de la hiperhidrosis, existen varias medidas que mejoran sin lugar a dudas la calidad de vida de los pacientes.

En los últimos cinco años, la Unidad Multidisciplinaria de Hiperhidrosis del Hospital Universitario Ntra. Sra. de Candelaria ha tratado a medio millar de pacientes afectos de hiperhidrosis con diferentes tratamientos entre los que destacan  la aplicación de sales de aluminio, los anticolinérgicos sistémicos (inhibidores de la acción de nervios parasimpáticos), las infiltraciones con toxina botulínica, la iontoforesis y finalmente, en casos más graves, se lleva a cabo una intervención quirúrgica denominada simpatectomía.

La iontoforesis  es un procedimiento similar a una pequeña descarga eléctrica de bajo voltaje en la superficie cutánea, generalmente aplicado en la palma de las manos, para reducir la producción de sudor. El servicio de Rehabilitación del HUNSC es el encargado de llevar a cabo este tratamiento indoloro y muy efectivo que se realiza en varias sesiones.

Otra de las aplicaciones que se utiliza para tratar la hipersudoración es la inyección con toxina botulínica, una alterativa novedosa que se aplica de forma subcutánea.

Cuando un paciente muestra una alta resistencia a los tratamientos anteriores y su hiperhidrosis se manifiesta de una forma grave, se puede recurrir a la simpatectomía toráxica endoscópica, una operación quirúrgica llevada a cabo por los profesionales de Cirugía Torácica del HUNSC, en la que, tras la aplicación de anestesia general, se introduce un instrumento óptico en la cavidad pleural para localizar los ganglios simpáticos, causantes de la sudoración excesiva, para extirparlos o bien, electrocoagularlos.


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